El puente pasado lo pasamos en nuestro barco costeando por todos los hoteles en Acapulco donde nos vimos con otras personas con otros barcos quienes hacían lo mismo que nosotros y quienes generalmente hacen lo mismo por lo que fue una experiencia muy divertida como siempre.

Sin embargo, lo único distinto de esta vez fue que nos quedamos un día mas de lo que generalmente nos quedamos por lo que el escenario a nuestro alrededor fue uno completamente distinto al que generalmente estamos acostumbrados a ver.

Esto lo digo debido a que por lo general cuando estamos ahí, nuestros alrededores están llenos de barcos y lanchas con personas  quienes gustan de hacer ruido con música y cantos ya cuando el vino entra en sus venas lo que le hace una experiencia muy divertida y agradable cuando uno se encuentra también en ese estado y una un poco irritante si uno por algún error de la vida se encuentra sobrio aunque la vista todo lo puede arreglar.

Si bien estaba acostumbrado a ese tipo de escenarios cada vez que venia aquí jamás había visto lo que significaba estas absolutamente solo en el barco sin absolutamente nadie a mi alrededor más que el viento, la brisa y el mar lo que me hizo entender el gran contraste y shock que se produce cuando una persona acostumbrada a algo se encuentra repentina e inesperadamente con una realidad completamente distinta.

Si bien este cambio fue uno placentero en su naturaleza y en su manera hay cambios en la vida tan repentinos de una realidad a otra en un segundo que son tremendamente difíciles de digerir ya que nuestra mente, cuerpo y espíritu no están diseñados para regular estos cambios de manera tan abrupta, bien decía Dante en “La Divina Comedia”  que no hay nada mas difícil para el corazón que un brusco cambio y que hay pocas cosas tan difíciles como el recuerdo de buena fortuna en la miseria.

Al llegar estos pensamientos a mi cabeza, mientras me encontraba solo y mi alma, comencé a reflexionar sobre el porque de esta tremenda dificultada que tenemos los seres humanos para digerir los cambios bruscos y nuestra poca facilidad para adaptarse a una nueva circunstancia a velocidad.

Después de algo de análisis llegue a una conclusión sobre la situación.

Mi conclusión sobre el porque los seres humanos no podemos manejar esos cambios se debe estrictamente a las expectativas que tenemos en la vida, expectativas que por lo general son positivas y no nos es natural en ningún plano cuando nos damos cuenta que muchas veces no lo es así. Otra razón por la cual nos encontramos en esta situación difícil cuando las cosas cambian se debe a que mientras que no somos muy adaptables al cambio, si nos adaptamos muy rápidamente a lo bueno.

Estas son las reflexiones que suceden cuando uno se encuentra con uno mismo, o probablemente el mar tiene propiedades secretas que aun no conocemos.